Decadencia, curiosa palabra cuando es exactamente la que define tu situación.
¿Un mal año? No. El peor.
Parece que todo lo que empieza termina con un final estrellado contra el muro.
¿Cómo explicarte? Sí. Es mi submundo.
Entre muros y paredes en la soledad de mi pensamiendo te hayas.
Todo lo malo allí se junta, se aprisiona, se descontrola...
Todo lo malo reside ahí.
Circunstancias que me borran las sonrisas de una ostia, dejando mi cara muda. Sin expresión. Inerte.
Te hablo del patetismo, de la vergüenza ajena. De lo que me has quitado sin darte ni cuenta...
Dueña de lo imposible se me podría definir, pues los sueños y retos se apagan sin dejar rastro, tan siquiera marca.
Lentamente han ido extinguiendo mi llama.
Gracias a todos los que habeis contribuido, me incluyo yo en ese mismo grupito. Por darle importancia...
Gracias a toda la rabia que he llegado a sentir, me ha ayudado a darme cuenta de que todo es mundano, soy un poco menos humana.
Me despido, me libero. Escribir para mí se ha convertido en el único juego.
Amigo fiel, sincero, calmante de conciencia, tranquilizante de espíritu, revitalizante de cuerpo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario