Hay pensamientos sinceros, palabras fáciles, sentimientos sencillos y contradicciones ridículas.
Decir algo que no sientes realmente es algo de lo que no peco apenas.
Pero hay cosas de las cuales si peco, cosas que me pasan, que me han pasado sin más.
Que te hacen pensar, pensar y dejarte la mente en blanco, te desconectan de todo.
Solo te extasian de un mundo de realidades ficticias, de problemas consentidos y de circunstancias atroces.
Hoy, al recien entrar en la madrugada de un día catorce como otro cualquiera, me han entrado unas ganas brutales de decir algo.
Un algo que es tan tan tan brutal, tan enorme que asusta. Te asusta en la manera que consigue quitarte el miedo.
Te quiero.
Te quiero al despertarme. Te quiero cuando me acuesto y estoy en la cama sin poder dormir.
Te quiero en mis sueños, incluso en mis pesadillas.
Te quiero cuando te picas y dices que es mentira, que solo es la verdad.
Te quiero con todos y cada uno de tus perfectos defectos.
Te quiero cuando tu sonrisa te inunda el rostro y lo contagia al mio.
Te quiero cuando las lágrimas te apagan la razón, te rompen el corazón.
Te quiero en verano, otoño, primavera e invierno.
Te quiero porque si, y también porque no.
Te quiero pese a todo.Te quiero pese a nada.
Te quiero aúnque estés lejos. Te quiero como si te tuviese cerca.
Te quiero cada día, cada mes y cada segundo de tu latir. De nuestro existir.
Te quiero porque sino me siento vacía.
Te quiero porque le das sentido a mi vida.
Te quiero porque eres lo más grande que me haya podido pasar.
Te quiero porque mientras escribo esto no puedo parar de pensarte milímetro a milímetro.
Te quiero cuando te crees que eres más cabezota que yo, y no es así.
Te quiero porque eres mi diamante en bruto, mi verdad favorita, mi marca de chocolatinas preferida...
Te quiero porque no es lo que tienes, es lo que eres.
Te quiero por enseñarme que no importa lo lejos que una persona esté de tu lado.
Te quiero porque mereces la pena.
Te quiero porque nunca pensé en toparme contigo, pero mira; me sorprendiste.
Te quiero por esos zases que me das.
Te quiero cuando te dejo sin palabras, sin respiración.
Te quiero cuando te siento frágil.
Te quiero sin más.
Te quiero.
Esto es una mínima parte de todas las razones por las que me pasa esto que me pasa contigo.
Nunca
he dicho te quieros tan sinceros como los que tú te llevas. Y quiero
que te quede claro, que como yo te quiero nadie lo hace ni lo hará.
Imposible.
Porque lo que yo te quiero no se pede ni medir, ni imaginar.
Lo que yo te quiero es incomprensible. Incomparable.
Porque solo somos tú y yo. Yo y tú.
Chhh, posdata.
Te quiero. Mucho. A rabiar. Y hasta reventar. Te quiero.
No hay comentarios:
Publicar un comentario