Páginas

lunes, 2 de febrero de 2015

Retorno se escribe siete veces mal hasta que -no- se supera

He vuelto.
He vuelto donde siempre ella
pero sin ti.

He vuelto desde vosotras
llamando a mi propia puerta para abrazarme
y darme una hostia después
ahora
y siempre.

He vuelto donde el viento sopla igual
grita igual
llora igual...

He vuelto y los sueños me han recorrido el cuerpo
que una noche le hice a la Luna en su nombre.

He vuelto para sorprenderme 
-al recordar- 

como mi mirada hubiese podido alumbrar mil campos de amapolas
con tal,
de echar raices en la suya.
Sin florecer las siete primaveras siguientes
a modo de suerte
que nunca tendré.

He vuelto y he visto como la he superado sin hacerlo
porque las vistas son las mismas pero yo ya no,
ausencia plagada de ausencia color mar.

He vuelto para ignorar la piedra con la que mataba por caer
y reír
y romper   
-de todo-
que tuviese nombre de hueso,
sonase a hueso
y preferiblemente crash.
He vuelto a la lluvia, a una boca
con nieve sonando a adentros,
a una piel de infarto
especialista en provocar(los)
que ya no siento.
Y sin embargo lo hago;
por todo lo que me hice.
Att:Ataraxia,
yo,
o cualquier ausencia de cara a la pared que sonría del revés al escuchar tu nombre.

No hay comentarios:

Publicar un comentario